domingo, 10 de octubre de 2010

“No me lo puedo explicar”, Tiziano Ferro

Cuando hace pocos días escribí un post referente a este increíble cantante italiano, lo hice sin prevenir que a los 3 días él iba a salir de closet. No puedo negar que me quedé en shock cuando me enteré de la noticia, y que me dio una profunda nostalgia por escuchar sus canciones. Estoy segura de que cualquier simpatizante de un cantante de tal envergadura se sintió conmocionado, o al menos sorprendido por el hecho.

Sin embargo, las decisiones de cada persona se respetan, aunque duela hacerlo. Tiziano así sea heterosexual, metrosexual o gay jamás dejará de ser el gran cantante que es y sus canciones no perderán el nivel musical que tienen, pues de eso sí estoy segura. Además, y lo más importante, Ferro se ha caracterizado por tener un gran carisma y personalidad, ojalá que esas cualidades sean suficientes para que él (como lo desea) encuentre el amor, deje de pensar que la homosexualidad es una enfermedad, y simplemente sea feliz.

Suerte, Tiziano.

domingo, 3 de octubre de 2010

El electorado limeño y sus vínculos con el corazón

Nuestro panorama electoral municipal se ha visto literalmente embarrado por una serie de sucesos despolitizados, pero altamente mediáticos. Curiosamente, estos acontecimientos han sido decisivos para encaminar las preferencias del electorado.

Lourdes Flores vs. Susana Villarán
Luego de la tacha a Alexander Kouri, ex candidato al sillón municipal por Cambio Radical, el escenario electoral parece haber dado un giro respecto a las intenciones de voto. Puesto que, en un primer momento, Susana Villarán, lideresa de Fuerza Social, contaba con apenas 9%, hasta hace un par de meses, un pequeño porcentaje que competía contra el de una rival de peso como Flores Nano, aspirante edil por PPC – Unidad Nacional, quien por esas fechas encabezaba en la intención de voto por un margen superior al 20%; todo hacía suponer que “matemáticamente” la señora de sonrisa “bonita” ahora sí iba a ganar.

No obstante, el denominado “voto Kouri” terminó pasando más a la lista de Villarán que a la de Flores. Por lo que, la llamada “Caperucita Roja” empezó a ganar el peso con el que hasta hace poco no contaba.

Sin embargo, lo que le habría dado un mayor impulso a Susana Villarán sería la publicación de los vulgarmente denominados “potoaudios”. Aunque esta señora autodenominada “centroizquierdista” haya rechazado la interceptación telefónica, no puede negar que ese hecho delictivo la benefició de alguna manera.

Lo curioso de todo esto, es que contamos con un electorado que, en su mayoría, ignora las propuestas y las consecuencias de contar con un determinado entorno político, dejándose arrastrar por el carisma, popularidad y peso mediático otorgado a un candidato “equis”.

La inteligencia de los electores nunca cuenta, vale sus niveles de emotividad y sus etiquetas “estereotipadas”. Una epidemia que se repite en todas los periodos electorales, una enfermedad que parece no tener cura.