domingo, 24 de octubre de 2010

Cabana Sur, cuna de los danza´qq

24 horas antes de la celebración del Guerraspampa (Cabana Sur. Ayacucho), los avezados danza´qq o mejor conocidos como danzantes de tijeras se reúnen bajo el campanario de la iglesia del lugar. El cura encargado de esta Casa de Dios permite el ingreso y reunión de estos respetados danzantes, y pasa la noche fuera de la iglesia. Lo que refleja y representa un auténtico respeto por esta manifestación de Cultura Viva.

Nadie sabe en qué consiste el ritual que cumplen estos danzantes una noche antes de la festividad, ya que la reunión mencionada solo se da entre ellos y el barallo, quien es representante de la ciudad y considerado como una autoridad dentro del mundo de los danza´qq.

Al día siguiente, se da inicio a las celebraciones del Guerraspampa, en las que los danzantes de tijeras, valga la redundancia, danzan durante 3 días sin cesar. Mañana, tarde y noche, los danza´qq demuestran sus habilidades en el baile de Guerraspampa, para luego continuar durante 2 días más.

No obstante, después de las 3 jornadas de danza la tradición continúa. Masticar vidrios, caminar sobre un cerrito de clavos, entre otras cosas, son parte de los últimos momentos de la celebración. Como si fuera poco, los enfrentamientos entre danzantes con látigos de cola de vaca durante 3 minutos forman parte del término de esta temeraria festividad ayacuchana.

Pampa Galeras: tradiciones que se mantienen

Desde tiempos atrás, Pampa Galeras es escenario de una festividad bastante concurrida por turistas nacionales y extranjeros, la celebración se da durante una fecha astronómica importante para los campesinos del lugar. Se trata de la caza de vicuñas, donde se las esquila como parte de un ritual en el solsticio del 21 de junio, justamente días previos al Día del Campesino. Por ello su relevancia en el plano astronómico.

Sin embargo, las jornadas en las que se lleva a cabo no son propicias para el animal, puesto que al no haber lluvias, caen heladas terribles y las temperaturas descienden hasta los 10 grados bajo cero. Por tanto al esquilar a las vicuñas, éstas corren el riesgo de perecer bajo el frio ambiente que cubre Pampa Galeras, pues a pesar de que dichos camélidos se adaptan a las bajas temperaturas de la puna, cada año se percibe heladas más feroces que las de tiempos anteriores.

Ahora bien, se propuso, y hasta en la actualidad se propone, cambiar la fecha de esta tradición ayacuchana en pro de las vicuñas, no obstante, el ánimo por defender las tradiciones es bastante fuerte.

El segundo solsticio del año, 21 de diciembre, es la otra alternativa para convertirla en la fecha clave de este ritual denominado “Chaccu”, pero surgen inmediatamente otros dos inconvenientes bastante poderosos. En primer lugar, hay que tomar muy en cuenta las vísperas navideñas, de aquí se desprende la segunda dificultad, pues el nivel de visitas turísticas descendería dramáticamente. A esto hay que sumar los fenómenos ambientales, ya que durante los días de diciembre abundan truenos y rayos, por lo que el viaje a este lugar sería considerablemente peligroso.

Evidentemente, un tema que el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo tiene que analizar.