“El Perú vive una gran paradoja: Mientras se ha logrado avances muy importantes en lo relativo a incorporar significativos sectores sociales tradicionalmente marginados a
La expansión del sistema educativo de mediados del siglo XX fue financiada por el Estado. El gasto público en Educación…en la década de 1950 y 1960 aumento a una tasa superior al 11% anual, pero…bajo el gobierno militar y bajo las administraciones de Fernando Belaúnde y Alan García se redujo significativamente. La proporción del gasto no ha recuperado los niveles promedio anteriores (…)
En la década de 1990 el promedio se mantuvo por debajo del 3%, excepto entre 1993 y 1996…en el año 2000…se asignó como gasto del sector educación 5,343 millones de soles, esta cantidad de presupuesto equivalió al 2.90% del PBI…en el año 2003 se asignó como gasto del sector educación 8,066 millones de soles…equivalió al 3.80% del PBI.
En el año 2004 del presupuesto nacional del cual ascendía 44,115 millones de soles, se asignó como gasto del sector educación 8,897 millones de soles…equivalió al 3.80% del PBI.
En el año 2005 del presupuesto nacional el cual ascendía a 49, 117 millones de soles se asigno como gasto del sector educación 9, 423 millones de soles… equivalió al 3. 60 % del PBI.
En el año 2006 el prepuesto nacional del cual ascendía a 50, 082 millones de soles se asigno como gasto del sector educación 9,630 millones de soles…equivalió al 3.20 % del PBI
En el año 2007 del presupuesto nacional del cual ascendía a 10,556 millones de soles se asigno como gasto del sector educación 6,013 millones de soles… equivalió al 3.30% del PBI
Para el 2008 el gasto asignado al sector educación asciende a 11,623 millones de soles.
4.4% del PBI es el promedio que destinan los países de la región a la educación, es decir que el Perú no supera el índice latinoamericano”[1]
La situación de un país es el reflejo del éxito o del fracaso de su sistema escolar, los ciudadanos son la mejor manifestación de ello, que tan preparados estén o no acerca de temas generales, no necesariamente política, es el resultado del “tratamiento” que se les da durante la estancia en la escuela, lamentablemente nuestro sistema educativo actual se encuentra claramente dividido en dos polos opuestos, cuya enseñanza y nivel académico difieren entre sí, claro que esto no se da en su totalidad, pero sí en la mayoría.
Al margen de quienes forman parte de colegios públicos y privados, también hay niños, niñas, adolescentes que simplemente no asisten a un colegio por mas pobre y paupérrimo educativamente hablando, que este sea. Pero si la educación en el Perú sufre desde ya, como veremos mas adelante, un nivel académico deplorable y la situación de sus estudiantes es realmente triste al punto de no saber quién es el actual presidente del Perú, no seria una bonita idea imaginar cuál es la situación de aquellos que ni siquiera asisten a una escuela.
Los intentos forzados del gobierno por introducir a estos sectores al sistema educativo se han ido por la borda, pues que importa si hay más o menos alumnos en un salón de clases si los mismos están destinados a recibir una educación de pésima calidad, claro esta si es que vale la pena llamársele educación. ¿Cómo es posible que aun introduciendo a sectores marginados a
Es fácil decir que a comparación del año anterior actualmente se ha incorporado a un 20% de niños de sectores marginados al sistema educativo (caso hipotético), pues bien, pero la calidad, es o no de relevancia preguntar si así como han ingresado más niños, que nunca antes han ido a un colegio, al sector educación; ha aumentado en la misma proporción la calidad educativa. Pero como quien dice “papelito manda”, la cantidad muchas veces importa más que la calidad, o tal vez esto se dé por conveniencia, puesto que es más sencillo construir escuelas y convocar a personal “docente ” que construir escuelas, convocar a personal docente previamente evaluado y capacitado, y realizar una currícula escolar de acuerdo al sector marginado incorporado, etc. Sin embargo, este factor no es el único criticable en todo este embrollo, si no también que el gasto focalizado al sector educación sufre una pobreza extrema, puesto que el porcentaje del PBI al sector educativo no asciende ni al 4%, como se ve en líneas arriba, los porcentajes oscilan entre 3% a 3.80%, si bien este gasto focalizado se refiere únicamente a la educación estatal, es decir, excluye totalmente a la privada, es inimaginable como se ha de distribuir estos pocos millones entre lima, callao y las 24 provincias; y con ello pagar a los profesores, cubrir los costos de los libros (téngase en cuenta que un alumno de primaria utiliza en promedio tres libros: lógico matemático, comunicación integral , ciencia y ambiente; un alumno de secundaria utiliza en promedio 2 ó 3 libros más que uno de primaria), gastos por infraestructura, etc. Entonces de qué educación de calidad se puede hablar si no se invierte efectivamente en la misma.
Lamentablemente, el Estado no cubre lo necesario para que los alumnos de escuelas públicas puedan tener una educación efectiva y eficiente, en colegios estatales se puede ver una profunda carencia no solo de aquellos instrumentos que comportan la infraestructura si no también y sobretodo, de capital humano, con esto no quiero decir cualquier capital humano si no un buen capital humano, esto es, un personal docente preparado y capacitado para brindar una enseñanza de calidad y capaz de instruir en sus alumnos un espíritu de superación, así como influenciar positivamente en ellos para que lo ensañado en las aulas sea llevado fuera de ellas, en la practica, en el campo, en la vida real; un personal docente que este al día con lo que sucede en su entorno para así poder preparar a sus alumnos para que estos tengan nociones básicas de como enfrentarse a la realidad que la sentirán con mas intensidad, sobre todo, cuando estos concluyan sus estudios escolares. Pero las carencias antes que nada se dejan ver, es decir, un padre de familia se deja influenciar más por aquellas carencias visibles y latentes que aquellas que no lo son. O sea se preocupa mas por el deterioro de la infraestructura de la escuela donde este su hijo que por la enseñanza que le pueda brindar el personal docente; esto es justificable pues cuando este padre de familia puede ser testigo visual de que las aulas en las que estudia su hijo en vez de techo tiene calaminas, las que se pueden caer en cualquier momento, en vez de inodoros en los baños hay silos de cuyas profundidades brotan olores pestilentes e insoportables, en vez de haber 30 carpetas para 30 alumnos a la justas hay 10 carpetas para la misma cantidad de alumnos, etc. En esta situación es de esperar que los padres de familia se preocupen más por intentar brindarles a sus hijos un ambiente seguro y calido para que estos últimos puedan estudiar, y se “olviden” casi automáticamente de tomar en cuenta el factor del capital docente.
Sin embargo, estos padres realizan una serie de actividades para cubrir las constantes necesidades que se presentan día tras día, de esta manera se originan las APAFAS, de ahí surgen también serios problemas, uno de ellos es que los padres creen que por dar este aporte económico a la escuela, tienen el derecho de “sacar” al director cuando mejor les parezca.
No obstante, hay un problema aun mayor, que no todos los padres de familia tienen la misma capacidad económica, algunos tendrán mas dinero para invertir en sus hijos y otros no. Con esto se deduce, que en algunos colegios estatales se encontraran más deficiencias que en otros. He aquí un claro ejemplo, no se puede decir que el colegio Nuestra Señora Teresa Gonzáles de Fanning, ubicado en el distrito de Jesús María, es igual que el colegio nº 01523 de Ventanilla. Pues es notable la diferente capacidad de gasto de los padres de familia, con esto se comprueba que aun en las instituciones publicas hay marcadas diferencias.
Nuestro sistema escolar, específicamente cuando de educación publica se trata, se encuentra en crisis, esto es reflejo de la pobre focalización del gasto al sector educación (menos del 4% del PBI), debido a este factor se tiene como consecuencia una pobre calidad del capital humano, puesto que no se invierte en ello como se debería, hay un alto porcentaje de profesores que no se preocupan por el rendimiento académico de sus alumnos, es más son profesores que en su mayoría no gozan de conocimientos básicos obligatorios para brindar aunque sea una enseñanza de calidad media, sumándose a esto, la falta de innovación en la currícula escolar que, como ya he mencionado en paginas anteriores, no se adapta al contexto real existente, pues un plan curricular, es decir los puntos, los temas que se desarrollaran a lo largo del año escolar deben estar en relación a los recursos con los cuales se cuentan, por ejemplo, no se pretenderá desarrollar a tanta profundidad un tema del curso de biología, que consista en practicas de laboratorio, puesto que no se cuenta con los materiales para ello, y la excesiva teoría no hace más que confundir y sofocar a los alumnos, que por aprobar el curso terminan memorizando lo enseñado, pero no abstraen en absoluto lo enseñado. Añadiéndose a esto, las altas tasas de repetición de grados, debido a no solo problemas de aprendizaje de los alumnos (en muchos casos, se debe a que estos viven sumergidos en un ambiente familiar hostil), si no también a las altos porcentajes de niños, niñas y adolescentes (en etapa escolar) que trabaja.
Otro factor de gran importancia que afecta en gran proporción a nuestro sistema es la falta de motivación, ello hace que las tasas de deserción mencionadas y de repetición de grados lleguen a niveles espeluznantes. Pues los padres de familia sufren una gran desmotivación que se debe en gran medida a las dudas por parte de estos (en su mayoría, por no decir todos, son pobres o casi pobres) a que la educación que reciben sus hijos sea suficiente para que estos últimos puedan tener posibilidades prometedoras de movilidad social, sobre todo, económica. Pues el hecho de que haya chicos egresados de escuelas públicas que no trabajan, o si lo hacen es un trabajo poco remunerado e inestable, y que por tanto su situación económica y social es la misma de siempre o incluso peor, puesto que muchos de estos muchachos forman familia a muy temprana edad; todo esto causa un desaliento en los padres que tienen hijos en etapa escolar, ese desaliento, desmotivación hace que en la mente de los padres surja la siguiente pregunta: ¿para qué voy a mandar a mi hijo a la escuela o para que va a seguir yendo, si cuando acabe su situación estará igual o peor que ahora?, pregunta que no solo se hacen los padres de familia sino también los propios hijos.
Todos estos factores arrojan un resultado que da pavor: una profunda crisis en nuestro sistema educativo.
En Diciembre del 2001,
Se evalúo a una muestra representativa a escala nacional de centros educativos: 632 urbanos y 579 rurales de todo el país, incorporándose por primera vez a las zonas rurales bilingües (…)
Los estudiantes del sector público son significativamente más bajos en rendimiento que los del sector privado. Las características socioeconómicas y culturales de las familias tienen un fuerte impacto en los resultados que los estudiantes consiguen el escuela
Los estudiantes que egresan de centros educativos públicos tienen menores probabilidades de acceder a formación superior de calidad o de insertarse adecuadamente en el mercado laboral
Estas desigualdades tiene también un correlato geográfico; se observa que los promedios departamentales más altos corresponden a los departamentos cuyos índices de pobreza son menores”[4]
En primer lugar, como es de esperar, existen grandes diferencias dentro de nuestro sistema educativo, algunas escuelas que componen este sistema se encuentran orientadas a un polo positivo y muchas otras se acercan progresivamente hacia un polo horrorosamente negativo. Estando aquellas representadas por las escuelas privadas y las últimas por las publicas. Lamentablemente, el rendimiento académico de los alumnos de las escuelas publicas es mucho menor al de los alumnos de las escuelas privadas, puesto que los padres de familia de las escuelas privadas tienen mayores posibilidades de invertir en la educación de sus hijos, esto se ve en el hecho de que no solo pagan una mensualidad sino también se preocupan por comprarles libros que no son obligatorios para el colegio o por inscribirlos en cursos extracurriculares, etc. además estos padres en su mayoría son profesionales, por lo tanto, “presionan” en mayor proporción a sus hijos con respecto al rendimiento escolar de estos, porque tienen la esperanza de que sus niños lleguen a alcanzar grandes objetivos a futuro y sobre todo están casi seguros que lo lograran, existe de por medio una motivación que transmiten a sus hijos. De esta manera, se logra que la mayoría de los chicos egresados de colegios particulares salgan mejor preparados que los de colegios públicos. Sin embargo, el problema macro se ve después, al egresar de la escuela, puesto que las posibilidades de que un muchacho egresado de un centro de educación publica ingrese a una universidad o a un instituto superior técnico es menor, ya que el factor económico sigue siendo una pieza que juega en contra. Entonces, el lector se hace siguiente pregunta ¿y qué con las universidades o institutos públicos?, pues aunque tengan esta característica, el alumno no se librará de los gastos económicos correspondientes a diversos factores como libros, separatas, pasajes, almuerzos (aquellos días que se tenga que realizar trabajos fuera de casa, lo que toma casi todo el día), razones por las cuales muchos egresados de colegios públicos, debido a la no ausencia de problemas económicos, prefieren trabajar antes que continuar con estudios superiores, no obstante, he aquí otro problema de mayor grado aun, la remuneración de los trabajos que podrán conseguir estos alumnos será minima y no podrá satisfacer sus necesidades, además se trata de trabajos inestables en su mayoría. Esta serie de inconvenientes mencionados, se convierten en una odiosa especie de círculo vicioso que no tiene cuando acabar, de esta forma, la posibilidad de que los hijos de los ahora estudiantes de colegios públicos sigan el destino de sus padres es inmensa.
Así, en un país con estas diferencias educacionales tan abismales es muy difícil de que haya las mismas oportunidades, sobre todo laborales o de participación en la esfera política- de la que se hablará más adelante-, para todos. Debido que la preparación académica de los ciudadanos está marcada por grandes diferencias.
Cabe recalcar que con el presente análisis no quiero lanzar una injusta afirmación de que los chicos de escuelas públicas no tienen posibilidades de salir adelante en absoluto, pero lamentablemente las condiciones en las que se encuentran hacen que las posibilidades de movilidad social y económica sean muy pocas, aunque eso no quita el hecho de que uno sale adelante o no si lo quiere así, en gran parte hay que tomar en cuenta el deseo de superación de cada uno, hay alumnos de escuelas privadas que sin embargo no valoran lo que tienen y les importa un comino si tienen un buen rendimiento o no, o también el hecho de que no en todas las escuelas privadas existe una educación de calidad si no que esta logra alcanzar niveles medios. Esta es una situación dura, pero real que nos aqueja.
“En Comunicaciones en la competencia de comprensión de textos a nivel nacional menos del 40% de estudiantes de secundaria estatal alcanza en nivel esperado. Aunque comparativamente los estudiantes del sector privados…20% de ellos no alcanzan los logros mínimos. Es peor la situación de los alumnos del 6º grado, en colegios públicos solo alrededor de una 7% alcanza un Nivel Desempeño Suficiente para el grado...en privados lo hace un poco más del 25%...Existe más de un 60% de estudiantes del sector público y 25% en el sector privado que tras haber recibido por lo menos 10 años de escolaridad básica, no logran mostrar siquiera una comprensión literal o parcial de textos (…) Los resultados más bajos se encuentran en la “Reflexión sobre el Funcionamiento lingüístico de los textos” en el 4º grado, se observa que en escuelas publicas y privadas menos del 3% de estudiantes logran los objetivos; la gran mayoría presenta serias dificultades para aplicar reglas gramaticales y ortográficas (…)Los estudiantes de ámbitos rurales …para el 4º grado de secundaria en “Comprensión de textos” … un 88% no ha desarrollado la capacidad de establecer relaciones entre lo elementos explícitos de un texto que le permitan un entendimiento global del mismo… En el 6º grado la situación es aun peor; solo entre un 1% y 2% de los estudiantes de zonas rurales logra los objetivos del grado (…) en zonas rurales de lengua quechua o aimara en cuarto grado, prácticamente no hay estudiantes quechuas que alcancen ni siquiera un Nivel Básico de aprendizaje de las competencias para el grado propuesto (…) De los estudiantes aimaras de cuarto grado un 77% no ha desarrollado la capacidad de desarrollar tareas rutinarias que involucran sumas y restas”.[5]
Las cifras son alarmantes, dan pavor, miedo y terror, con esto no queda más que preguntarse ¿Qué le espera al país?, estamos resbalando todos juntos hacia un abismo sin salida, con una educación tan pobre y en crisis, ¿podemos decir que los niños de ahora son el futuro del país?, pues con estas condiciones educacionales tan alarmantes parece que la respuesta será: no.
Es evidente que los niños y los jóvenes tienen potencial suficiente para ser explotado y para sacársele el jugo, para que de esta manera tengamos esperanzas no ficticias de que mañana más tarde el Perú será un país mejor, pero lamentablemente las condiciones en las que estamos sumergidos no son propicias para que esto se haga realidad.
Cómo es posible que existan porcentajes de alumnos de secundaria ya sea estatal o privada que no sean capaces de comprender literalmente una lectura, es decir, no estén preparados para leer, incluyendo la comprensión claro esta, textos simples, de oraciones no compuestas, que no necesita mayor esfuerzo mental para ser entendidos. Pues si no son capaces de comprender literalmente un texto, entonces lo serán en menor proporción para abstraer uno. Pero el problema mayor es que la lectura es una fuente muy importante para comprender nuestro entorno, nuestra realidad, nuestra actualidad. Sino se es lo suficientemente capaz para comprender un texto simple, entonces cómo se espera que se pueda comprender textos complejos, que requieran minuciosos análisis de por medio, cómo se espera que estos futuros ciudadanos tengan bases legítimas para defender sus derechos y exigir los deberes que las autoridades tienen para con ellos, ya que si no pueden comprender algo tan simple como una lectura, entonces el problema será mayor cuando intenten abstraer el significado de una ley o simples cuestiones políticas. El problema no queda ahí, lamentablemente se extiende monstruosamente a otros terrenos como el que acabo de mencionar
Retornando al oscuro túnel de los porcentajes, se tiene los peores resultados en alumnos de zonas rurales y rurales bilingües. Siendo de esta manera, es de deducir que hay una clara relación entre el tener una mala educación y ser pobre, vivir en zonas no urbanas, hablar quechua o aimara u otro idioma originario. Pues las mayorías rurales se encuentran al margen de los programas educativos, sólo comparando cuántos colegios hay en lima y cuántos en un pueblito de Ayacucho por ejemplo, claro que la población estudiantil de aquella es mucho mayor que esta, pero la diferencia clave es que mientras en una zona urbana hay al menos más de 20 colegios ubicados zonas estratégicas, en una zona rural hay un solo colegio, a lo mucho dos, pero para llegar a él es necesario caminar, puesto que no hay transporte que pueda dejar a los estudiantes en la escuela, dos horas como máximo, claro que la travesía incluye cruzar largos kilómetros, cruzar puentes y saltar cercos. Lo peor de todo es que la educación brindada es deplorable a tal punto de como lo demuestran las cifras, los estudiantes, por ejemplo de cuarto grado, de una zona rural bilingüe son incapaces en su gran mayoría de realizar pequeñas operaciones matemáticas y peor aun incapaces de comprender literalmente un texto.
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