domingo, 29 de agosto de 2010

Salud, blogueros

Hi! Este 31 los blogueros celebramos el día del Blog o, más conocido por su denominación en inglés, Blogday. Una fecha en la que se valora –más que nunca- todos los beneficios que nos ofrece esta increíble bitácora.

Aunque reconozco ser casi novata en este mundillo, el blog es un medio espectacular, por el cual uno puede decir lo que quiera, como quiera y cuando quiera. Un site que permite a miles de personas, esparcidas por todo el mundo, escribir desde cuestiones políticas hasta sus propios asuntos personales, sin tapujos. Aquí el universitario, el político, el abogado, el actor, el músico y otros escriben sin necesidad de tener el titulo de “escritor” o las cualidades profesionales del mismo. Algo que era prácticamente imposible de hacer, si retrocedemos unas cuántas décadas. Ahora todo el mundo puede escribir de todo, y en consecuencia ser objeto de halagos o de “pifeos” a través de los famosos comentarios. Pero además de todo ello, el Blog nos otorga un intangible, que es expresarnos libremente. Y esa característica es tan valorada, que ya somos millones de Blogger en todo el mundo. Tal vez si cada uno de nosotros, los Blogger, tuviésemos un libro, en cuyas páginas estén escritas todas nuestras entradas, y los colocáramos unos sobre otros, fácilmente, podrían llegar hasta las nubes.

Definitivamente, el blog es una de las tantas oportunidades novedosas que nos ofrece la señora tecnología para, además de expresarnos; saber y conocer las “voces” virtuales que andan por la Internet.

Por todo ello y en honor a este 31, recomiendo otros blogs cuyos autores tienen el denominador común de gritar a los cuatro vientos lo que se les venga en gana.  

Alberto Nishiyama
Un blog que cuestiona a ciertos “periodistas” y a otros aspirantes a serlo. Lejos de las voces pretende dejar en claro que ser periodista no es sinónimo de ser “figureti” o popular, sino que esta hermosa profesión es más compleja, interesante y excitante de lo que muchos piensan.

Claudia Pasco:
Una policromía de temáticas interesantes. Además de mencionar las cualidades y atributos del arte publicitario, se puede ser  “testigo” de una serie de lindas historias de amor.

Eduardo Rodríguez:
 Un genial humorista, que aprovechando el entramado y enmarañado contexto de nuestra singular política nacional, lanza –sin temores- los más jocosos sarcasmos y sátiras políticas. Al menos así, podemos carcajearnos un toquecito de nuestras desgracias.

Carlos Carlín:
http://blogs.peru21.pe/apagalatele 
Este increíble actor pone en bandeja toda una variedad de temas, diferentes entre sí, (desde espectáculos hasta política) pero que sin querer queriendo los une el denominador común de haber sido puestos bajo la lupa del recordado “Jhonny” de Pataclaun.

Delia Cajaleon:
Una puesta en escena de la gran variedad musical que nos rodea, sin distinción de sexo, por así decirlo. Rock and Roll, música clásica, criolla, etc son unos cuantos de los varios temas que aborda este singular blog musical.

sábado, 28 de agosto de 2010

¡Caradura!

El día era frío, húmedo y nublado. Unas nubes grises se apoderaban de las calles de la concurrida avenida Abancay, parecía que aquella tonalidad monocroma -que reinaba en el ambiente- se debía única y exclusivamente al constante monóxido lanzado por las combis, buses y ticos, que por cierto se asemejan más a chatarra que a sólidos vehículos dignos de usar. El ambiente era, como siempre, recargado. Muchos carros, demasiada gente, decenas de ambulantes, olores desagradables y espacios estrechos. Nada en especial. Todo era común. Lo usual. A lo que estamos acostumbrados.  

Sin embargo, es increíble cómo nos hemos adaptado a la llamada cultura combi, en la que reina lo informal, el desorden y el caos. Peatones que cruzan las pistas en paraderos no autorizados, “aprovechando” que filas de buses están medio estacionadas pasan entre sus angostísimos espacios. Comerciantes que con sus bolsones de mercadería desafían el ir y venir de los autos, toreándolos como si fuesen carritos de juguete. Para completar nuestra policroma forma de vivir, tenemos también a policías de tránsito que, a pesar de que “dirigen” la marcha de una manada de vehículos, toleran a las desafiantes combis que no respetan ni a ancianos, ni a niños, ni a nadie.

Es indignante que todo ello suceda ante nuestros ojos, y que nos hayamos acostumbrado a eso, pensé. Luego de que un hombre en edad adulta y al parecer de clase media; mientras conversaba por celular, subía apresuradamente -tambaleándose de un lado a otro- a una combi a medio andar; en medio de la pista,  a varios metros del paradero autorizado y a pocos pasos de dónde estaba la “autoridad” policial. Lo curioso es que después de haber puesto en riesgo su vida, antes de colgar, le dijo a su interlocutor: “Está bien. Le voy a decir que se cuide”. Yo que estaba sentada cerca a la puerta del carro, lo primero que se me pasó por la mente fue: “¡Qué caradura!” Pero luego me di cuenta, además de todo el caos al que nos hemos adaptado, que muchas personas hacemos una cosa y aconsejamos otra. Triste. ¿No?

Candidatos de “oro”

En el actual periodo electoral, el libreto de los actores que conforman el escenario político se ha visto ligeramente alterado. Debido a los recientes y escalofriantes sucesos que conmocionaron a la ciudadanía, tal como el caso de la menor Romina Cornejo (quien recibió dos disparos, por parte de unos “marcas”), acontecimiento que dio un impulso a estos actores políticos para que introdujeran con un mayor énfasis posibles soluciones ante la inseguridad ciudadana. Por otro lado, este escenario se colmó de un ambiente de incertidumbre que culminó con el fallo del JNE, el que retiró a Alex Kouri de la carrera municipal, decisión que a los demás aspirantes al sillón municipal satisfizo. Paralelamente, según la reciente encuesta de Datum, la candidata por Unidad Nacional, Lourdes Flores, es quien lidera la lista con 35%, siendo su contenedora más próxima Susana Villarán con el 22% en la intención de voto, una brecha de 13 puntos. Por lo que se deduce que Flores Nano tiene posibilidades de convertirse en la próxima y primera alcaldesa de nuestra capital.

Sin embargo, para decidir quién merece un voto o no, considero un error dejarse llevar por el resultado de las encuestas y/o por el carisma que el postulante pueda tener. El progreso de una ciudad no está en función a la retórica o popularidad de su alcalde o, si éste tiene una bonita sonrisa. Para que nuestra capital mejore es necesario un verdadero plan de gobierno con objetivos claros, concretos y realizables en un plazo determinado. El que no debería estar en función al periodo de gobierno del alcalde, o sea, unos cuantos años, sino un plan con visión de futuro que siente las bases necesarias para una Lima mejor. Ideario político que, a decir verdades, no he observado en las propuestas de los seis principales candidatos a la Alcaldía de Lima (en este caso, los que participaron en el debate electoral organizado por Grupo El Comercio, tomando en cuenta a Kouri, ya que en su momento él también planteó sus propuestas).

Poner 10 mil policías en las calles, comprar una nueva flota de patrulleros, adquirir nuevos vehículos para mejorar el tránsito público, trabajar para que todos los habitantes de Lima cuenten con agua potable, luchar contra la corrupción, etc. Chévere. Suena excelente, pero la pregunta del millón es cómo se va ha realizar lo propuesto. Se dice lo que la gente quiere oír, mas no se menciona lo que el electorado tiene que escuchar, o sea la verdad. Es más, muchas de las propuestas son prácticamente irrealizables. En el caso de la delincuencia, por ejemplo, Flores Nano plantea que 10 mil policías deben salir a las calles para resguardarlas en pro de la seguridad, pero cómo pretende ello si desde ya no hay un abastecimiento de estos efectivos, son muy pocos, además cómo sería su distribución y rotación, en qué zonas, etc. Otras propuestas responden a un ánimo de omnipresencia, muchos candidatos dicen que se sentarán con todos los jueces para asegurarse de que la impunidad y corrupción no continúe, o que erradicarán el problema de la delincuencia de fondo tocando las puertas de los hogares de las zonas marginales, para ver qué es lo que pasa. Propuestas difíciles de llevar a cabo con eficiencia, a menos que sean dioses. Esto es, a la vez, una manifestación de que se están olvidando de las verdaderas funciones, roles y límites de un alcalde, en lugar de realizar propuestas en función a ello, aprovechan hechos coyunturales y optan por salidas populistas, que desde décadas atrás han contaminado nuestra sociedad y en las que, sin embargo, muchos siguen confiando, a pesar de sus pésimos resultados. Por tanto, antes de decidir un voto, señores, a informarse se ha dicho.

Fuente: Suplemento especial del diario El Comercio (21/08/2010) respecto al "Debate electoral: candidatos a la Alcaldía de Lima", transmitido por Canal N.

sábado, 21 de agosto de 2010

De tal palo, tal astilla... ¡Qué tal farsa!

Desde tiempos remotos, el pueblo colombiano es golpeado por los repudiables azotes del narcotráfico y por las incesantes flagelaciones de las guerrillas. En los años 90, el terror, la violencia y la desgracia tomaron forma, cuerpo e imagen, todas aquellas cualidades negativas, oscuras e incluso nocivas se trasladaron a un solo hombre: Pablo Escobar, uno de los narcotraficantes más temidos, odiados y repulsivos de la historia colombiana.

Justamente en Noticias de un secuestro del genial Gabriel García Márquez, uno puede ser una especie de testigo de toda aquella maldad que victimizó a una serie de personajes influyentes de la nación colombiana, una maldad cuyos hilos eran movidos por el temido Escobar, el que no descansó hasta que él mismo lo hizo. Pero las casi 400 hojas de lectura, sabrosa y amarga a la vez, parecen quedar cortas para explicar una guerra que duró muchos años.

Tal vez por ello y en un afán de mostrar el otro lado de la historia, es que nace “Pecados de mi padre”, un documental recientemente producido por Nicolás Entel, que relata lo que le tocó vivir a quien estuvo al lado de la maldad hecha hombre y que, sin embargo, ese oscurantismo que lo acompañó desde antes de nacer no trastocó su alma. El hijo del mal recordado Pablo Escobar, Sebastian Marroquí, una víctima más de su padre, que se vio en la necesidad de cambiarse de apellido, para -tal vez- levantarse, en parte, la carga de ser quien es, el hijo del hombre que no solo dañó a decenas de familias colombianas, sino que también arremetió contra todo un pueblo entero.

Trailer "Pecados de mi padre": http://www.youtube.com/watch?v=4NgHJW30Zzw

Cuando las aguas queman

Hace varias semanas, un nuevo acontecimiento remeció la opinión pública. El caso se ha tornado sumamente polémico, gracias a la singular facultad interpretativa (de ley) de algunos jueces y fiscales de nuestro Poder Judicial.

Se trata del caso de Julio César Salirrosas, el individuo que le echó agua hirviente a su esposa Elizabeth Alanya, pues ni su accionar ni las graves quemaduras de segundo y tercer grado, que le ocasionó a su víctima, parecen ser suficientes para que las “autoridades” competentes tomen una debida acción al respecto.

En un reportaje emitido por el programa televisivo Prensa Libre -el 19 de este mes-, Elizabeth Alanya se atrevió a mostrar ante cámaras su rostro -en cuya piel aún permanecen las huellas de la terrible agresión que sufrió- lo hizo en voz de protesta, a fin de que los jueces y fiscales que “estudian” el caso se den cuenta de que su cónyuge no merece muestras de consideración o, mejor dicho, de impunidad. Puesto que, Salirrosas será procesado solamente por haberle ocasionado lesiones “leves”. Sin embargo, el tipo penal de intención de homicidio ni el de omisión de socorro –presunta y curiosamente- no encajarían en el accionar del agresor. “¿Acaso el agua caliente mata?”, dijo –muy suelta de huesos- la fiscal (que a su vez “analiza” el caso) Liz Benavides en una conferencia de prensa emitida por el mencionado programa de TV. Esta "letrada" representante de la Fiscalía Provincial de Lima considera que una olla de agua hirviendo no ocasiona la muerte, y que por ello Salirrosas no puede ser procesado por el tipo de intención de homicidio, a pesar de todas las complicaciones de salud que aquejan a Alanya.

Una respuesta y un proceso que deja mucho que desear, ya que hace sentir que en nuestro país seguimos contaminados por un aire de impunidad atroz. Un ambiente en el que no se percibe justicia y que cuando llega puede ser demasiado tarde. Una muestra de que, como dice el conocido dicho, en el Perú todo puede pasar.

Fuente: Reportaje de Prensa Libre emitido el 19 de agosto.

sábado, 14 de agosto de 2010

¿Se debería instaurar una condena a muerte?

El caso de la menor de tres años Romina Cornejo, la niña que fue baleada y dejada en estado cruadripléjico por unos “marcas”, ha reflejado que en nuestro país estamos sumergidos en una ola de inseguridad, violencia y delincuencia terribles. Por lo que ante la indignación generalizada debido a este dramático suceso, la ciudadanía ha levantado su voz de protesta para exigir una drástica pena para los culpables, y muchos políticos que anhelan ganarse el aprecio popular, tomando en cuenta la coyuntura, recurren a respaldar la petición de un pueblo que pide desesperado la aplicación de la pena de muerte. Una condena que, aunque en nuestro país es legamente inaplicable, quienes están a favor de ella sugieren que se realicen los cambios correspondientes para su posible instauración.

En primer lugar, el Perú tiene una serie de tratados suscritos a nivel internacional con organizaciones en pro de los derechos humanos como la Corte de San José, por lo que un establecimiento de la mencionada pena tendría como consecuencia una  respuesta inmediata de las instancias internacionales, cabe resaltar, el peso político que tienen tales organizaciones en ciertos aspectos de nuestro sistema y sus posibles intervenciones están respaldadas por los acuerdos firmados. Además de ello, está el factor de inconstitucionalidad, pues va contra una serie de artículos que hacen constante mención a la dignidad y derechos de la persona humana; otro factor a tomar en cuenta es el aspecto legal de las instituciones penales que respaldan los derechos fundamentales del reo, pues toda pena restrictiva de la libertad –aunque solo está escrito en el papel- tiene como fin la reinserción del reo en la sociedad, no obstante, se sabe que tales aspiraciones son una ironía, pero aún así, legalmente hay una fuerte tendencia humanista. Según Hugo Vizcardo en su libro Derecho Penal General “la aplicación indiscriminada de la pena privativa de la libertad es reflejo del fracaso estatal como instrumento de control social”, lo que no deja de ser cierto. Ello ha originado una sobre población carcelaria y la “acumulación” de todo tipo de delincuentes en un mismo ambiente carcelario, es más, hoy en día se ha ampliado la aplicación de la cadena perpetua para delitos menores en comparación a los de terrorismo, narcotráfico y violación de menores de 7 años. 

Líneas aparte, en vista de la ola de inseguridad que se ha manifestado en los últimos días, la población y una serie de políticos, tal como Keiko Fujimori y varios parlamentarios de la bancada fujimorista, que busca complacer las peticiones del pueblo teniendo en cuenta el periodo electoral, piden la aplicación de la pena capital, a pesar de la realidad de nuestras instituciones judiciales. Cabe recalcar, la poca o nula eficiencia de estas instancias, en las que reinan la burocracia, corrupción y repetidas veces la injusticia, en las que cada juez se encarga de “analizar” un promedio de treinta casos en un mismo periodo, cuando deberían ser muchos menos, entonces siendo así, con qué fundamento se busca que un juez tenga la posibilidad de dar una sentencia tan severa como la pena de muerte. Lamentablemente, es muy posible que de imponerse esta pena en nuestro país se cometan injusticias atroces.

Es este mismo fracaso estatal como instrumento de control social, del que hace mención Hugo Vizcardo, el que se debe combatir y no alimentar. Pues un establecimiento de la pena capital en el Perú respondería a un método desesperado, que actúa sobre las consecuencias de los hechos, cuando en lo que se deberían enfocar (los parlamentarios y otras autoridades competentes al respecto) es en la prevención en materia de inseguridad ciudadana.